¿Nos amamos todavía?

publicado a la‎(s)‎ 17 feb. 2013 9:08 por Silvia Rodrigez   [ actualizado el 17 feb. 2013 9:16 ]

Amar no es mirarse el uno al otro. Es mirar juntos en la misma dirección

El amor es una gran aventura en la que embarcarse. Exige gran valor, adaptarnos a los cambios, asumir riesgos y mantenernos en constante evolución. Toda relación de pareja pasa por diferentes etapas y éstas se reflejan en la forma en cómo se experimentan y se expresan las emociones. No es la suerte la que permite que una pareja funcione a lo largo de los años. Tenemos que elegir a la persona adecuada y trabajar juntos para crear intimidad y armonía.

Mantener la satisfacción de la pareja requiere esfuerzo y entrega por parte de ambos, así como el desarrollo de ciertas habilidades para asegurar una comunicación sincera y constructiva. Es más probable que las parejas que tienen preferencias, hábitos y una rutina diaria similares, vivan en compañía y sean felices juntos. Cada miembro tiene necesidades de afecto, sexo, ocio, compañía, aprobación y estatus. Ambos deben contribuir a las necesidades de la relación en las áreas de economía, administración del hogar, actividades sociales y educación de los hijos. La satisfacción aparece como el resultado de la reciprocidad en la contribución a cada una de estas necesidades.

La satisfacción

La satisfacción en la pareja se produce cuando mejoran las habilidades de comunicación, aumentan los intercambios gratificantes mutuos, cuando se pueden resolver problemas y se expresan sentimientos positivos. La sensación de bienestar proviene de la intimidad, de la unión profunda de quienes se aman realmente, cuando es intensa y, en vez de agotarse, puede siempre crecer.

La insatisfacción

El enojo, las decepciones y la frustración forman parte de toda relación. Sin embargo, si el intercambio de sentimientos negativos excede a los positivos, el resultado es malestar, pena e infelicidad en la relación. La insatisfacción se produce cuando se intercambian pocas conductas agradables, cuando las interacciones se limitan a un área (por ejemplo la economía), cuando se siente que se da más de lo que recibe, cuando se usa la coerción, la crítica, los ataques de mal humor, las riñas, las amenazas y la violencia.

Barbara de Angelis, experta en relaciones de pareja, en su libro ¿Eres mi media naranja? afirma que “las relaciones no funcionan por una de estas dos razones: estás con la persona adecuada pero la amas de forma equivocada o, directamente, estás con la persona equivocada”.

¿En qué situación se encuentra tu relación de pareja?

Es doloroso tomar la decisión de no seguir adelante con una relación, pero más doloroso aún es perder tiempo en algo que sólo tiene dos finales posibles: la separación o una vida llena de frustraciones.

Para evaluar tu relación de pareja:
1. Clarifica tus preferencias y deseos: realiza una lista con los valores y características que deseas que tenga tu pareja. El éxito de la relación exigirá cierta compatibilidad de valores, formas de ser y de vida social.
 
 2. Reflexiona sobre el grado de acuerdo o desacuerdo existente entre vosotros respecto a las siguientes áreas:
        - Demostraciones de afecto, ocio y distracciones,
           administración de finanzas, amigos, relaciones
           sexuales, filosofía de vida, resolución de problemas,
           grado de confianza, deseo de continuar.

 

Cómo alimentar el amor en la pareja

1. Analiza las metas de la pareja y procura que coincidan.
2. Elimina de tu mente falsas creencias sobre el amor como, por ejemplo, el amor puede con todo, la pareja ideal llenará todos los aspectos de mi vida, el amor es la plena compenetración sexual, el amor es para siempre, si sufro es amor, etc.
3. Asume tu responsabilidad. Procura tu felicidad sin esperar que el otro sea el que dirija tu bienestar.
4. Respeta los espacios.
5. Muestra afecto, gratificaciones, sorprende a tu pareja, aumenta la reciprocidad.
6. Planifica junto a tu pareja.
7. Incrementa la pasión.
8. Favorece la comunicación sincera y empática.
9. Combate la rutina.
10. Interrumpe las discusiones y da tiempo para la reflexión.
11. Considera las diferencias como una oportunidad para creer.
12. No esperes que tu pareja sea la mejor persona que hay en tu vida, procura ser tú la mejor persona que haya en la suya.
 
Publicado en www.gentetoday.com el 14/2/2013
 
Silvia Rodríguez Bautista
Nº Colegiada: 18820
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